Modelo de Autoevaluación Institucional

Modelo de Autoevaluación

En la USTA la evaluación se concibe como una estrategia para mejorar y construir el sentido integral de la vida universitaria, abarca las relaciones entre la dimensión académica y administrativa, buscando que los propósitos y fines misionales de la Institución converjan. La evaluación, como una acción de carácter humano y social, implica elementos de naturaleza cuantitativa objetiva (datos y hechos) y de naturaleza cualitativa subjetiva (creencias, imaginarios, percepciones).

El modelo de evaluación atiende a la concepción misma de la USTA sobre la evaluación como acción de conocimiento, enmarcada en los compromisos misionales de la Universidad y propósitos del Proyecto Educativo Institucional; la evaluación se constituye en un espacio de reflexión, construcción y mejoramiento continuo, para asegurar la mejor expresión del sentido de calidad integral que debe tener la Universidad en todos sus procesos y programas de formación.

Objetivos

Son objetivos del proceso de evaluación en la Universidad Santo Tomás, los siguientes:

Generar la cultura de evaluación integral, orientada hacia la vida académica y administrativa para lograr una calidad integral.

Promover la integración y participación de la comunidad universitaria para hacer de la evaluación una posibilidad de crecimiento.

Asumir la evaluación como un espacio investigativo, participativo y trascendente que permite cohesionar los fines misionales de la Institución y elevar de forma permanente el nivel de calidad institucional.

Garantizar la calidad en las acciones académicas y administrativas de la Universidad, a partir del reconocimiento del mantenimiento de las fortalezas, la superación de las debilidades y la proyección de los programas académicos y de la institución en su conjunto, en un proceso permanente de autoevaluación y autorregulación.

Fomentar la cultura de los proyectos de autorregulación y mejoramiento continuo en todas las dependencias académicas e instancias administrativas de la Universidad, como una forma de gestionar las intencionalidades propias de su misión nacional.

Principios

Los principios que rigen la evaluación en la USTA como proceso integral orientado hacia la búsqueda de verdad y hacia una relación de mejoramiento continuo, para hacer de la evaluación una práctica puramente reflexiva y constructiva para la comunidad universitaria, son los siguientes:

Principio de investigación: La evaluación adquiere sentido en la medida en que esta se entienda como un espacio académico que promueve la búsqueda de verdad a partir de una dimensión investigativa. La investigación evaluativa ha de favorecer la estructuración de actitudes que permitan reflexionar, conocer, transformar y construir mejores procesos y relaciones de vida universitaria.

Principio de flexibilidad:Se comprende como la posibilidad de adaptarse y adoptar posiciones de apertura al diálogo. La flexibilidad es necesaria para facilitar la promoción de procesos en equidad y justicia en la comunidad universitaria.

Principio de responsabilidad: Es fundamental que quien participe en los procesos evaluativos actúe con criterios de responsabilidad. La responsabilidad no se exige, se asume y forma parte de la conducta ética del quehacer profesional.

Principio de realismo: Fundado en la necesidad de orientación cierta y razonable frente a los logros y limitaciones de las expresiones de la vida universitaria, este principio se orienta hacia el reconocimiento y posibilidad para construir siempre cosas mejores.

Principio de mejoramiento: La evaluación académica reconoce que siempre se puede ser mejor y que esto se posibilita en el proceso de indagar por la verdad, como camino que favorece el encuentro de otras verdades y su articulación.

Principio de autonomía: La autonomía, entendida como capacidad de asumir con criterio y responsabilidad las propias acciones, fortalece la identidad. Este principio se va estructurando a medida que se adquiere confianza en el proceso de reconocimiento de debilidades y oportunidades, y a medida que cada quien cualifica su proceso a partir del criterio propio y del que va tomando de los demás.

Principio ético:Estará presente en todos los momentos de las prácticas y procesos evaluativos. Se relaciona con valores de honestidad, transparencia, compromiso, respeto y lealtad, frente a responsabilidades institucionales, cualesquiera sean los escenarios de la vida universitaria.

Principio de creatividad: La evaluación es ante todo un proceso creativo que si bien toma en consideración lineamientos estructurados, también permite la activación de la dimensión creativa para el análisis, la reflexión, la búsqueda de alternativas y la proyección de escenarios deseables. La evaluación, en su dimensión creativa, activa mecanismos de comunicación y concertación.

Principio de cooperación:En la pedagogía tomista, la cooperación es un principio de comunidad, que busca la construcción de conocimiento de manera colectiva y promueve la búsqueda de verdad desde el conocimiento del otro.

Principio de liderazgo:En la dimensión de la filosofía tomista, cada integrante de la comunidad se asume como un líder competente capaz de dinamizar la construcción de sentido universitario y se responsabiliza de cualificar acciones con beneficio colectivo. 

FASE 1. Conformación de equipos de trabajo, revisión y ajuste del modelo de autoevaluación.

FASE 2. Proceso de autoevaluación – Construcción y aplicación de instrumentos de evaluación

FASE 3.

Análisis de la información y plan de mejoramiento.
Informe ejecutivo de acreditación institucional, USTA, 2015. (pendiente documento)
Para consulta de documentos y lineamientos de acreditación: www.cna.gov.co

 http://autoevaluacionprogramas.usantotomas.edu.co/