Modelo de Autoevaluación Institucional

Presentación del Modelo

Presentación

El Modelo Institucional de Gestión Universitaria USTA-Colombia  es el producto de los aportes de la comunidad académica tomasina, de investigaciones del Centro Interuniversitario de Desarrollo (Cinda), la Red Internacional de Evaluadores (RIEV) (González, Gold, Santamaría, Yáñez y Masjuán, 2006), y el aporte de expertos en calidad académica y gestión universitaria. Su objetivo es articular las funciones universitarias con los distintos niveles estructurales de la universidad.

La estrategia de articulación se lleva a cabo mediante la creación de mesas nacionales donde se concentran los esfuerzos institucionales de alcance nacional, en sus dos modalidades (presencial y a distancia), para examinar y proponer posibles ajustes en aspectos como: misión, visión, políticas, líneas de acción, organización, recursos, procedimientos y condiciones.

El modelo

El Modelo Institucional se construye sobre tres ejes dimensionales: el nivel de superestructura, que se refiere a las intenciones de la universidad que se evidencian en los principios y valores de la filosofía institucional, y en los referentes y lineamientos nacionales e internacionales sobre los cuales se cimenta el devenir de la institución. El nivel de estructura, “hace referencia a las formas de organización del trabajo y las relaciones entre objetos, sujetos y circunstancias, en que las intenciones se hacen realidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje y en las funciones sustantivas de la universidad” (González et ál., 2006), lo que implica la articulación entre las mismas y las funciones adjetivas. El nivel de infraestructura, son los recursos y condiciones que se requieren para el desarrollo de las funciones universitarias. A su vez, cada uno de estos niveles puede extrapolarse a la gestión de los programas académicos de las diferentes dependencias e instancias, y a los mismos espacios académicos o asignaturas, centros y grupos de investigación. El análisis de las tres dimensiones estructurales permite evaluar si la intencionalidad (superestructura) de cada función universitaria y sus respectivos procesos cuentan con el soporte organizativo y de estructura de trabajo (estructura), de recursos y condiciones (infraestructura) para responder a las exigencias que el entorno (Estado, sociedad y empresa) le plantea a la USTA. El resultado de este análisis posibilita que cada función universitaria diseñe políticas de gestión y líneas de acción que desarrollen las intencionalidades expresadas en dichas políticas, para proyectar y generar los resultados que se pretende impacten el entorno.

Para la Universidad Santo Tomás, el trabajo continuo por la calidad y la excelencia es un mandato emanado del PEI, cuando se asume como una “Institución que aprende,” es decir, dispuesta a propiciar procesos incluyentes innovadores, con fines de mejoramiento de su capacidad de autorregulación en función de los servicios que ofrece (USTA, 2004, p. 155).

Funciones Universitarias

En el mismo sentido, y bajo la idea de perfectibilidad, se consolida el Modelo de Gestión Institucional, con el propósito de constituir una institución orgánicamente consistente, mediante la articulación de las funciones universitarias, los procesos académicos y administrativos que permiten su desarrollo, y las instancias que lideran las diferentes funciones.

Las funciones universitarias se conforman a su vez por las funciones sustantivas de investigación, docencia y proyección social, y por las funciones adjetivas o de apoyo. Dentro de las funciones adjetivas se encuentra la función de aseguramiento de la calidad, como función estratégica que vela por el cumplimiento de los propósitos misionales de la universidad.
Para ello, la Universidad ha establecido órganos de participación en diferentes niveles que posibilitan la reflexión y la toma de decisiones hacia el cumplimiento de los objetivos. Ellos son: el Comité Nacional para el Aseguramiento de la Calidad, la Mesa Nacional de Aseguramiento de la Calidad, los comités de aseguramiento de la Calidad, particulares por cada una de sus sedes y seccionales, y los comités por facultades. Igualmente, se consolida la articulación entre los ejercicios de planeación, autoevaluación, gestión y mejora, mediante diferentes estrategias que operativizan el Modelo de Gestión Institucional, posibilitan la definición de políticas y líneas de acción a escala nacional, e identifican prioridades de autorregulación que se expresan en proyectos alineados a los planes de desarrollo.
 

SIAC


El Sistema Institucional de Aseguramiento de la Calidad de la USTA Colombia (SIAC), es el conjunto de principios, criterios,  estructuras,  procesos  y mecanismos que fomentan el desarrollo de una cultura organizacional; articula planeación, ejecución, evaluación, mejoramiento continuo, e innovación de las funciones universitarias, en beneficio de la formación integral con sentido crítico, el desarrollo regional y la responsabilidad social universitaria, para dar respuesta a los contextos locales, nacionales y globales a la luz del humanismo Cristiano Tomista. (SIAC, 2014).

Misión del SIAC

El Sistema Institucional de Aseguramiento de la Calidad Universitaria en la Universidad Santo Tomás Colombia tiene como propósito garantizar, promover y mejorar la calidad de las funciones universitarias como aporte a la formación integral, al desarrollo social y al posicionamiento de la universidad, a través de la articulación de la planeación, evaluación y la autorregulación.

Visión del SIAC

Para el año 2023, el Sistema de Aseguramiento de la Calidad Universitaria, articula la gestión académico administrativa USTA Colombia, en cada una de sus sedes y seccionales, consolida la cultura de la evaluación, la planeación y la autorregulación; cuenta con un sistema nacional integrado de información, y es fuente de información para la toma de decisiones que promueven el desarrollo de las funciones sustantivas en los programas académicos, asegura la gobernabilidad institucional y es reconocido a nivel nacional como una práctica exitosa.

Líneas de Acción del SIAC

1. Consolidación, divulgación y aplicación del Modelo Institucional de Gestión Universitaria USTA-Colombia.

2. Promoción de la cultura de la calidad mediante procesos integrados de evaluación, planeación, gestión y autorregulación.

3. Toma de decisiones a nivel nacional, de sedes y seccionales, fundamentada en resultados de evaluación, con efectiva incidencia en el desarrollo de las funciones sustantivas que permean la gestión.

4. Promoción del desarrollo institucional y de programas académicos mediante la formulación de proyectos que atienden las prioridades de autorregulación nacional y de cada una de las sedes y seccionales.

5. Aseguramiento de recursos para desarrollar los proyectos de autorregulación nacionales, y de cada una de las sedes y seccionales, en cumplimiento de la Misión Institucional y de los planes de desarrollo nacional y particulares.

6. Avances en la consolidación del sistema integrado de información institucional, de tal forma que se pueda garantizar el acompañamiento, seguimiento y control del desarrollo de las funciones universitarias.

7. Avances en la generación de estructuras responsables de la información estadística nacional y particular.

8. Creación y reglamentación de instancias y comités que velan por el aseguramiento de la calidad universitaria con miras a articular los procesos de planeación, gestión, evaluación y autorregulación.

Modelo de Autoevaluación

En la USTA la evaluación se concibe como una estrategia para mejorar y construir el sentido integral de la vida universitaria, abarca las relaciones entre la dimensión académica y administrativa, buscando que los propósitos y fines misionales de la Institución converjan. La evaluación, como una acción de carácter humano y social, implica elementos de naturaleza cuantitativa objetiva (datos y hechos) y de naturaleza cualitativa subjetiva (creencias, imaginarios, percepciones).

El modelo de evaluación atiende a la concepción misma de la USTA sobre la evaluación como acción de conocimiento, enmarcada en los compromisos misionales de la Universidad y propósitos del Proyecto Educativo Institucional; la evaluación se constituye en un espacio de reflexión, construcción y mejoramiento continuo, para asegurar la mejor expresión del sentido de calidad integral que debe tener la Universidad en todos sus procesos y programas de formación.

Objetivos

Son objetivos del proceso de evaluación en la Universidad Santo Tomás, los siguientes:

Generar la cultura de evaluación integral, orientada hacia la vida académica y administrativa para lograr una calidad integral.

 Promover la integración y participación de la comunidad universitaria para hacer de la evaluación una posibilidad de crecimiento.

Asumir la evaluación como un espacio investigativo, participativo y trascendente que permite cohesionar los fines misionales de la Institución y elevar de forma permanente el nivel de calidad institucional.

Garantizar la calidad en las acciones académicas y administrativas de la Universidad, a partir del reconocimiento del mantenimiento de las fortalezas, la superación de las debilidades y la proyección de los programas académicos y de la institución en su conjunto, en un proceso permanente de autoevaluación y autorregulación.

Fomentar la cultura de los proyectos de autorregulación y mejoramiento continuo en todas las dependencias académicas e instancias administrativas de la Universidad, como una forma de gestionar las intencionalidades propias de su misión nacional.

Principios

Los principios que rigen la evaluación en la USTA como proceso integral orientado hacia la búsqueda de verdad y hacia una relación de mejoramiento continuo, para hacer de la evaluación una práctica puramente reflexiva y constructiva para la comunidad universitaria, son los siguientes:

Principio de investigación: La evaluación adquiere sentido en la medida en que esta se entienda como un espacio académico que promueve la búsqueda de verdad a partir de una dimensión investigativa. La investigación evaluativa ha de favorecer la estructuración de actitudes que permitan reflexionar, conocer, transformar y construir mejores procesos y relaciones de vida universitaria.

Principio de flexibilidad:Se comprende como la posibilidad de adaptarse y adoptar posiciones de apertura al diálogo. La flexibilidad es necesaria para facilitar la promoción de procesos en equidad y justicia en la comunidad universitaria.

Principio de responsabilidad: Es fundamental que quien participe en los procesos evaluativos actúe con criterios de responsabilidad. La responsabilidad no se exige, se asume y forma parte de la conducta ética del quehacer profesional.

Principio de realismo: Fundado en la necesidad de orientación cierta y razonable frente a los logros y limitaciones de las expresiones de la vida universitaria, este principio se orienta hacia el reconocimiento y posibilidad para construir siempre cosas mejores.

Principio de mejoramiento: La evaluación académica reconoce que siempre se puede ser mejor y que esto se posibilita en el proceso de indagar por la verdad, como camino que favorece el encuentro de otras verdades y su articulación.

Principio de autonomía: La autonomía, entendida como capacidad de asumir con criterio y responsabilidad las propias acciones, fortalece la identidad. Este principio se va estructurando a medida que se adquiere confianza en el proceso de reconocimiento de debilidades y oportunidades, y a medida que cada quien cualifica su proceso a partir del criterio propio y del que va tomando de los demás.

Principio ético:Estará presente en todos los momentos de las prácticas y procesos evaluativos. Se relaciona con valores de honestidad, transparencia, compromiso, respeto y lealtad, frente a responsabilidades institucionales, cualesquiera sean los escenarios de la vida universitaria.

Principio de creatividad: La evaluación es ante todo un proceso creativo que si bien toma en consideración lineamientos estructurados, también permite la activación de la dimensión creativa para el análisis, la reflexión, la búsqueda de alternativas y la proyección de escenarios deseables. La evaluación, en su dimensión creativa, activa mecanismos de comunicación y concertación.

Principio de cooperación:En la pedagogía tomista, la cooperación es un principio de comunidad, que busca la construcción de conocimiento de manera colectiva y promueve la búsqueda de verdad desde el conocimiento del otro.

Principio de liderazgo:En la dimensión de la filosofía tomista, cada integrante de la comunidad se asume como un líder competente capaz de dinamizar la construcción de sentido universitario y se responsabiliza de cualificar acciones con beneficio colectivo. 

Metodología

FASE 1. Conformación de equipos de trabajo, revisión y ajuste del modelo de autoevaluación.

FASE 2.
Proceso de autoevaluación – Construcción y aplicación de instrumentos de evaluación

FASE 3.
Análisis de la información y plan de mejoramiento.
Informe ejecutivo de acreditación institucional, USTA, 2015. (pendiente documento)
Para consulta de documentos y lineamientos de acreditación: www.cna.gov.co


 

Sedes y Seccionales